Me gusta el sabor del café por las mañanas, el bizcocho
recién hecho y el olor a lluvia en verano. Me gusta sonreír al decir “buenos
días”, levantarme cinco minutos después de que suene el despertador y ducharme
en agua muy caliente.
Me gusta el frío de enero, caminar bajo la nieve sin
paraguas, patinar sobre hielo; los helados de limón y nata, saltar desde rocas
altas al mar. Me gusta correr por la playa y comer en el campo, los viajes
improvisados y las visitas inesperadas. Me
gusta recorrer una ciudad a pie, perderme para después encontrarme; comer
churros.
Me gustan los regalos inesperados y las citas planeadas con
antelación, los olores dulces y la ropa de lana; llevar orejeras blanditas y
peludas en invierno y pañuelos en el cuello incluso en verano. Me gustan las la
velocidad en una moto, andar descalza por el barro y los paseos por el campo;
hacer fotos imposibles e irrepetibles, tener un álbum.
Escribir cuando me aburro y me apetece, discutir susurrando;
bailar. Dibujar cualquier cosa en cualquier lado, mezclar colores en mi paleta.
Hacer con un pincel lo que con un bolígrafo negro en un papel en blanco. También
me gusta ver reír a quien antes lloró, ser útil.
Me gusta la música clásica, el color negro y el heavy metal;
las rosas rojas y encender velas perfumadas e incienso en mi habitación, el
feminismo, la democracia y la república. Me gusta el color rojo en las uñas y
en los labios, que me despinten a besos, ver anime acompañada y películas
soporíferas y prohibidas.
Me gusta el tequila, el canto de los pájaros en primavera,
la comida sin sal y con especias, las serpientes. Andar en pijama todo el día y
dormir en una cama grande. Amo leer y a los libros, la comida de cualquier
lugar, la luna llena. Las noches estrelladas y sin luna y las de fiesta; las
vacaciones y estudiar. Timbrar y decir “hola, buenas” o simplemente, “soy yo”,
me gusta la vainilla y las moras; plantar plantas y ver cómo crecen día a día,
tocar a lucero.
Me gusta montar a caballo a pesar de mis caídas y mi
anterior pánico a ellos, estar pegada a la cocina de leña encendida, cocinar. Vivir
en el campo y en la ciudad, los perros y las trenzas en mi pelo.
Me gusta cómo soy, las cosas que me gustan, me gusto. Me gusta
mi autoestima por las nubes y mis pies en la tierra.