Hundida. Me siento total y absolutamente desolada por dentro, como rota en mil pedazos sin posibilidad de arreglo. Y la sensación lo invade todo. Triste, sola y apartada.
Disocio 24/7, me olvido de comer o de si he comido, me tengo que obligar a ducharme, a ir al trabajo... los días pasan uno tras otro todos iguales; las horas, los minutos se hacen eternos. Me cuesta concentrarme y mantener el hilo de las pocas conversaciones que tengo, si pienso demasiado lloro y tengo ataques de ansiedad así que duermo, o lo intento. Estoy en ese limbo en el que parece que nada me afecta, que estoy bien y tranquila pero mi guerra interna empeora por momentos. Me pasaría el día tirada en cama fumando, bebiendo y cortándome hasta dejar de sentir pero no lo hago. Celebro poder aguantar mis impulsos y no hacerme más daño. No está siendo fácil.
Si tuviese que contar cuales son mis tres miedos principales, cosas o circunstancias que me dan pánico tendría que decir que dos de ellas han sucedido este mes y la tercera pasará este viernes. Y nada está bien. No tener a nadie que me transmita una mínima confianza y empatía para contárselas haciendo la carga más llevadera me mata, haber pasado por ello sóla me pasa factura. Estoy al límite. Necesito hablar con alguien que no juzgue, que no me pueda encerrar si no me ve apta para cuidar de mí misma, que me ayude a sobrellevar la carga; necesito soltar todo lo que tengo dentro.
miércoles, 29 de mayo de 2019
martes, 7 de mayo de 2019
PLANES
Esta entrada es un inciso, una aclaración hacía el futuro, una explicación no pedida.
Podría morir ahora, podría matarme sin dejar cabos sueltos de ningún tipo. Y esta vez sin fallar: tengo el cómo, el dónde y hasta el momento del día idóneo para que nadie me interrumpa.
Mensajes de despedida, audios explicativos y con quién dejar a Chispa. Podría dejar hoy mismo de encontrarme mal, mentalmente agotada...extenuada.
Saber que tengo ahí la opción preparada me relaja, me hace sentir tranquila y en paz, como si todo tuviese solución si quisiese.
Solo hay una razón por la que no lo he hecho ya: curiosidad. Quiero saber a dónde va esta ruta, a dónde lleva el bucle en el que me noto encerrada...quiero conocer y luego descansar. Quiero comprobar cuan malo es todo lo que me rodea antes de dormir por fin.
Necesito hacer locuras, dejar de estar aburrida, conocer a gente nueva, hacer cosas diferentes y sentirme apreciada; destrozar mi cuerpo hasta que el dolor físico opaque mis carencias emocionales, ser usada, que me hagan daño, sufrir más y a propósito. Necesito ser querida.
Necesito cosas que no sé cómo lograr sin precipitar mis planes. Y en eso estoy, meditando sobre cómo lograr morir sin morir, morir cuando yo quiera y matarme en vida.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)