lunes, 19 de agosto de 2019

PERDIDA (con preguntas)

Cuando era adolescente mantenía relaciones sexuales sin cabeza, por lograr castigarme, hacerme daño y sufrir; por verme y sentirme tan sucia como creía que estaba. Pensaba que había dejado de hacerlo, pero me he dado cuenta de que simplemente he cambiado la autojustificación y me siento perdida.
El otro día me preguntaban si quería mimos o sexo cuando quedaba con alguien, yo decía que mimos pero que sexo también aunque no era lo que más me apetecía, por lo menos no con gente desconocida. Cada vez que pienso en las relaciones sexuales que tengo no sé si las mantengo porque me apetecen o porque quiero mimos y es la única manera que tengo de lograrlos. Ceder en el tema sexual para lograr cariño. ¿No es eso otra forma de tortura?¿No es eso venderme? ¿Cómo diferenciar entre cuando quieres sexo y cuando aceptas tener sexo?

Es muy fácil para la gente decir que qué suerte tenemos las chicas normativas, que con chascar los dedos conseguimos lo que queremos, que podemos hacer de todo y siempre tendremos a alguien dispuesto a aceptar. Qué fácil es hacernos ver como objetos, como cosas monas de las que no interesa nada más que las tetas o la cara bonita; que da igual si piensan, si pueden o no mantener una conversación, si tienen ideas propias o son críticas con todo. "Nos quejamos de vicio, dicen, no sabemos lo que es ser rechazadas por feas, o por no tener atributos llamativos... no sabemos lo que es estar solas sin que nadie se quiera acercar a nosotras". No, no lo sabemos. Pero sabemos lo que es sentirnos cosas, sin nada más que un cuerpo que usar y sin que a la gente le interese ver si se puede hacer algo más que follar con nosotras. Es posible que no sepamos lo que es un rechazo por nuestro físico, pero sí sabemos lo que es no encontrar a nadie que vea más allá de ello y con quien podamos sentirnos realizadas.
También ayuda a esta incertidumbre el que no saber cuáles son mis rasgos positivos, llamativos... sin ser del ámbito físico. No ser capaz de numerar cosas buenas de uno es un problema. ¿Cómo pretendo no ser tratada como un objeto si no soy capaz de definirme o describirme de otras maneras?

jueves, 8 de agosto de 2019

PAREJAS Y RELACIONES (parte I)

Cada vez que alguien me pregunta qué opino de tener pareja arrugo el entrecejo, meneo la cabeza, me río y niego la posibilidad. Siempre digo que no es lo mio, que no me gusta y que no está hecho para mí. Que soy un alma libre.
El estar los últimos meses socializando más, conociendo a gente y haciendo esfuerzos gigantescos por ampliar mi círculo y no estancarme me ha llevado a replantearme cómo quiero encaminar mi vida sentimental: continuar como estoy, darle la oportunidad algo más estable o dedicar mi vida a los gatos... Y me he dado cuenta de que no es que no quiera tener pareja, en realidad sí quiero, lo que no quiero es exclusividad, monogamia y relaciones cerradas. Mi problema es ese: encontrar a alguien que quiera y sobre todo, sea capaz de llevar una relación así y no es fácil, ni común, ni corriente, ni algo que el 99% de la gente que conozco se plantearía.
Me gustaría tener una relación seria (o varias) para hacer cosas como dormir abrazada, ver pelis, follar, mimear, llorar o dar paseos sabiendo que esa persona siempre estará ahí, que puedo y puede acudir a mí en cualquier momento y para todo. Una en la que "ser pareja" no corte las alas a conocer y relacionarse con otra gente, a tener más relaciones sentimentales, sin dar por supuesto que el amor/cariño es finito y unidireccional.