Sentir que sientes sintiendo nada, sentirlo todo y, a la vez, no sentir más que vacio.
Dolor en mi pecho, recorriendo mis venas, rápido, cada vez más rápido... Soy como una cocainómana que siente dolor en lo que antes le causaba placer, o una ninfómana que se cansa porque no logra llegar al éxtasis que busca, o una ludópata que ya no consigue monedas.
Tú. Increíblemente bella y horrible, sádica y dulce. Eres una perfecta nube de algodón recogido trocito a trocito por brazos esclavos por los latigazos de tus: “te quiero”, “lo siento”,” perdóname”, “no volverá a ocurrir, te lo prometo cariño”.
Dices "perdón" y es como si no hablases, como si mantuvieses la boca cerrada igual que haces usualmente. Vacía es tu presencia y tú palabra en mi vida, en mi casa, en mí. No tiene efecto en mi la ponzoña que explicas y disfrazas, que deseas entregarme y yo descubro que soy inmune. Después de tanto tiempo ya no funcionan en mí esa clase de mentiras, me he vuelto fría gracias a ti…
Deseas mi cariño, y tú qué das a cambio, qué me das. ¿Amor, protección, emanan por tus poros los sentimientos que deberías poseer o, al contrario, eres tan fría como los carámbanos de hielo que cuelgan del tejado de las casas en invierno? Lo segundo es la verdad, la que se oculta detrás de ese mal puesto maquillaje, de ese corrido rímel que ensucia tu rostro y todo lo que te rodea. Esa perfecta mujer que finges ser esconde a la madrastra de Hansel y Gretel, a Jack el Destripador… te esconde a ti.
Eres sangre de mi sangre, peor que nada. Eres como una horrible pesadilla que sueño sin soñar, con los ojos abiertos. Eres una ruleta rusa con todas las balas y en la que siempre pierdo.
Eres lo que me mata día a día sin darse cuenta, eres, eres, eres... Eres y no eres nada. Para mi tu ya no eres nada.
sábado, 16 de junio de 2012
domingo, 10 de junio de 2012
PINTAR COMO METÁFORA
Delante de un lienzo en blanco: tranquilidad, equilibrio, paz. Miro mi paleta, restos secos de óleo, de otro episodio en mi vida.
Una tarde ocupada en pintar un sueño. Rayas sombra tostada, pincel grueso y largo. Manchones verde caqui, carmín con blanco y azul cian motean el fondo de mi cuadro, sin sentido; espirales con amarillo, rojo vivo y verde brillante en redondo, girando sobre sí mismas. Infinito. Color difuso, gruesas pinceladas, con forma, con relieve. Un Yo puesto en cada mota de color.
Oscuros primero; más blanco en mi paleta para dar sombras de luz, aguarrás escaso.
Música de fondo, relajante. La siento entrar en mí y me dejo llevar por ella. Un violín marcando el ritmo. Notas agudas que esconden los gritos y voces de fondo. Rabia.
Rápidas pinceladas, más gruesas, como pegotes de pintura sin sentido, furia en mis movimientos. Más pintura, oscuros ya no blancos. Sombras, sombras y negro.
Finalizar con una tupida veladura azul oscuro, presionar con papel quitando restos. Y volver a dar sombras de luz.
Pintar en un lienzo en blanco, metáfora del trascurso de una vida.
jueves, 7 de junio de 2012
SOY
Soy un pequeño brote
que tiene sed
y al que nadie oye.
Soy un alma perdida,
una canción en silencio.
Soy una hoja callendo
en un otoño inmenso.
Soy el rocío de ayer,
la hoja murchia de mañana,
el campo verde y en flor
de un futuro que me aguarda.
que tiene sed
y al que nadie oye.
Soy un alma perdida,
una canción en silencio.
Soy una hoja callendo
en un otoño inmenso.
Soy el rocío de ayer,
la hoja murchia de mañana,
el campo verde y en flor
de un futuro que me aguarda.
ENTRE PARÉNTESIS
A ellos no les gustaría que pasara, estoy segura, pero yo estaría mejor, estaría más cómodo, más feliz, no tan pesada.
Porque ellos no saben lo que yo siento, lo que verdaderamente pasa por mi cabeza cada vez que la veo, lo que quiere ser mío y no lo dejo.
Un nudo en mi estómago, un temblor involuntario por todo mi cuerpo, sentimiento de asco, de dolor... Tener ganas de llorar y no hacerlo, pues tu eres fuerte, tienes que serlo, porque bastantes desgracias hay ya como para que te pongas así.
Pero tengo muchas ganas, muchísimas ganas de gritar, de chillar, de hacerme oír y que todos sepan de verdad lo que me ocurre, como soy y estoy realmente.
Porque yo no soy feliz, no. Pero tampoco triste, ya no. Es una sensación nueva, diferente, como de infinito abandono, de notar que ya no importo, que estoy entre paréntesis.
Porque ellos no saben lo que yo siento, lo que verdaderamente pasa por mi cabeza cada vez que la veo, lo que quiere ser mío y no lo dejo.
Un nudo en mi estómago, un temblor involuntario por todo mi cuerpo, sentimiento de asco, de dolor... Tener ganas de llorar y no hacerlo, pues tu eres fuerte, tienes que serlo, porque bastantes desgracias hay ya como para que te pongas así.
Pero tengo muchas ganas, muchísimas ganas de gritar, de chillar, de hacerme oír y que todos sepan de verdad lo que me ocurre, como soy y estoy realmente.
Porque yo no soy feliz, no. Pero tampoco triste, ya no. Es una sensación nueva, diferente, como de infinito abandono, de notar que ya no importo, que estoy entre paréntesis.
LIBERTAD
Delante de un infinito campo de amapolas rojas. Plenitud. Bajo un solsticio de falsa felicidad me encuentro.
Sonrrío feliz, sin preocupaciones, sabiendo que todo está bien, que no hay nada que turbe mi bienestar. Nada, nada, nada... Tú ya no estás; ni tú, ni tu familia, ni la mia... Ahora soy completamente feliz, libre.
Vago por el mundo sin notar el tirón de vuestras cadenas en mi cuello cada vez que me alejo demasiado, cada vez que casi me escapo de vuestros dominios o cuando, simplemente, me quereis hacer sufrir.
Una brújula. Lo único que necesito para escapar y no regresar. Podré evitar que me volvais a hacer prisionera en una jaula de transparente cristal blindado, en la que tengo de todo y no tengo nada. No puedo soñar con volar por un munco útopico, mi mundo.
Hacer caso, sentir que estoy sin estar y despertar. Saber que todo era un sueño...
Sonrrío feliz, sin preocupaciones, sabiendo que todo está bien, que no hay nada que turbe mi bienestar. Nada, nada, nada... Tú ya no estás; ni tú, ni tu familia, ni la mia... Ahora soy completamente feliz, libre.
Vago por el mundo sin notar el tirón de vuestras cadenas en mi cuello cada vez que me alejo demasiado, cada vez que casi me escapo de vuestros dominios o cuando, simplemente, me quereis hacer sufrir.
Una brújula. Lo único que necesito para escapar y no regresar. Podré evitar que me volvais a hacer prisionera en una jaula de transparente cristal blindado, en la que tengo de todo y no tengo nada. No puedo soñar con volar por un munco útopico, mi mundo.
Hacer caso, sentir que estoy sin estar y despertar. Saber que todo era un sueño...
miércoles, 6 de junio de 2012
SOY VACÍO
Nada tiene sentido, ni siquiera mi propia existencia. Qué sentido tiene el hecho de que nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos, así una vez y otra y otra…
El paso por la Tierra tiene un carácter finito, todo lo que una vez nació muere, pero ¿Para qué?, con qué propósito ocurre esto, cuál es el sentido de este trasiego de vidas. Esto es lo que yo no comprendo, la finalidad.
Los creyentes de alguna religión tienen la respuesta en que es lo que Dios quiere y el fin será supremo, o el alma de un individuo pasará por múltiples reencarnaciones hasta completar lo que el destino tiene para él.
Pero, y los ateos, que significado le damos a este tránsito, a este supuesto nacer y morir, a esta supuesta vida.
Porque según todos hay vida, de eso no tienen dudas. Aunque, qué porcentaje de seguridad tenemos en el hecho de que somos, de que existe el ser y el mundo que lo rodea. Yo no estoy completamente segura de la veracidad de esta afirmación, soy agnóstica en este aspecto, pues si soñamos que soñamos también podemos soñar que vivimos y vivir en un sueño, ser oníricos, o ser parte del sueño de alguien, o no ser.
No ser. Que problemas conllevaría el “no ser”, que provocaría saber que no eres nada, y nada es lo que te rodea, esto es, eres menos que un sueño, menos que un pensamiento, menos que nada porque incluso la nada existe si existe el algo, pues si no hay nada, no se habla de nada, sino de vacío.
Así que nosotros seriamos vacío y todo esto no tendría sentido.
VIVIENDO DETRÁS DE TERCIOPELO NEGRO
Viviendo en una vida de mentira, oculta detrás de una gruesa cortina de terciopelo negro. Pasan los días, que para mi son años, en silencio.
Yo con un tupido velo cubriendo mi rostro, observo el mundo sin poder modificarlo, y me siento como en el cine, cuando sabes que el asesino está detrás de la protagonista y por mucho que grites para avisarla ella muere.
Mi vida no es vida, no es una sucesión de hechos bonitos, felices... Mi vida no es de color rosa. Cruenta, sádica, lúgubre...
No hay palabras suficientes para expresar lo que siento, o creo sentir, pues a estas alturas ya no sé si siento o hacen que sienta.
Cómo saber que no vives en un sueño; qué todo lo que te rodea es real, no fantasía... Y si viviese en un sueño y por eso todo es negro, no hay color. Quizás, como en las antiguas tragedias griegas, mi destino está marcado y no seré feliz por mucho que lo intente.
Quizás, pero sólo quizás, esto es mentira.
Mentira. Imposible, no puede ser onírico el dolor que siento por todo mi cuerpo después de una paliza, o el que siento en mi pecho, que no me permiten respirar, cercenando mi vida.
Aunque siempre se puede soñar, dentro de tu mente no hay nada que te impida ser libre, buscar la libertad en las pequeñas cosas como escuchar tu pausada respiración o el incesante latido de un músculo que no trae más que problemas.
Soñar, cerrar los ojos y por un instante creer que no estas en una habitación pequeña, sin ventanas, húmeda y con la compañía de extrañas criaturas de mayor tamaño que mi mano, pensar que estás en medio de un campo de un verde brillante, moteado del blanco de diminutas marcaritas y encima tuyo no hay telarañas sino una bóveda azul, con algunas esponjosas nubes en el horizonte.
Soñar, soñar, soñar que ya no sufro.
Yo con un tupido velo cubriendo mi rostro, observo el mundo sin poder modificarlo, y me siento como en el cine, cuando sabes que el asesino está detrás de la protagonista y por mucho que grites para avisarla ella muere.
Mi vida no es vida, no es una sucesión de hechos bonitos, felices... Mi vida no es de color rosa. Cruenta, sádica, lúgubre...
No hay palabras suficientes para expresar lo que siento, o creo sentir, pues a estas alturas ya no sé si siento o hacen que sienta.
Cómo saber que no vives en un sueño; qué todo lo que te rodea es real, no fantasía... Y si viviese en un sueño y por eso todo es negro, no hay color. Quizás, como en las antiguas tragedias griegas, mi destino está marcado y no seré feliz por mucho que lo intente.
Quizás, pero sólo quizás, esto es mentira.
Mentira. Imposible, no puede ser onírico el dolor que siento por todo mi cuerpo después de una paliza, o el que siento en mi pecho, que no me permiten respirar, cercenando mi vida.
Aunque siempre se puede soñar, dentro de tu mente no hay nada que te impida ser libre, buscar la libertad en las pequeñas cosas como escuchar tu pausada respiración o el incesante latido de un músculo que no trae más que problemas.
Soñar, cerrar los ojos y por un instante creer que no estas en una habitación pequeña, sin ventanas, húmeda y con la compañía de extrañas criaturas de mayor tamaño que mi mano, pensar que estás en medio de un campo de un verde brillante, moteado del blanco de diminutas marcaritas y encima tuyo no hay telarañas sino una bóveda azul, con algunas esponjosas nubes en el horizonte.
Soñar, soñar, soñar que ya no sufro.
ADIOS
Sentada en clase, llorando, sin saber que hacer, sin saber que pensar.
Me miré las manos, mis uñas, mi piel, estaban manchadas, todo era rojo, todo se movía, me picaba la garganta, la tenía seca.
Oí pasos.
Ahora me taca a mí, venía a por mí... ¿Qué hagó?
Lágrimas saladas corrían por mis mejillas.
Risas, más risas, una risa escalofriante, malvada.
No tenía rostro, ojos negros, sin vida...un rostro muerto.
Tenía miedo, mucho miedo, pero...
Su voz, su voz es como la melodía más triste, la nota más oscura...
La canción del final oigo, el canta, es dulce, es como el néctar de ciertas plantas que atraen a pequeños insectos y PLAS se cierran y adios.
Me miré las manos, mis uñas, mi piel, estaban manchadas, todo era rojo, todo se movía, me picaba la garganta, la tenía seca.
Oí pasos.
Ahora me taca a mí, venía a por mí... ¿Qué hagó?
Lágrimas saladas corrían por mis mejillas.
Risas, más risas, una risa escalofriante, malvada.
No tenía rostro, ojos negros, sin vida...un rostro muerto.
Tenía miedo, mucho miedo, pero...
Su voz, su voz es como la melodía más triste, la nota más oscura...
La canción del final oigo, el canta, es dulce, es como el néctar de ciertas plantas que atraen a pequeños insectos y PLAS se cierran y adios.
LUCHAR POR LA LIBERTAD
Por qué la gente no me entiende, por qué no me comprende, por qué me tienen atada a esta horrible cama, en esta fria habitación, por sólo querer acabar con mi sufrimiento.
Por qué no me quienen escuchar cuando les digo que iba a estar mejor¡
Estaría en un lugar en donde mi novio y mi padre no me pegasen, donde mi madre no sufriese por mí, por ella...
Por qué mi padre es tan duro, por qué mi novio no me hace caso cuando le digo que no quiero ganar dinero de la forma que el dice, por qué se emborracha y luego las paga conmigo...
Eso me pasa por no hacer caso a lo que ella me dijo, por no obedecer a la única que me entiende, que me hizo caso, que me dijo que denunciase.
Por qué les tendría tanto miedo, porque soy débil, porque no me defendí cuando pude y después era demasiado tarde; proque los dejé pasar por encima de mi desde el principio.
No debería ser yo la que se quiere ir, deberían ser ellos por hacer daño a un ser humano, porque no toda la culpa la tuve yo
Por qué mi madre no me defendió, acaso estaba de acuerdo con lo qué nos hacían, por qué, no lo entido, por qué la vida fue tan dura conmigo; por qué ahora, en el final, me doy cuenta de que no valía la pena querer huir de ese modo. Por qué me doy cuenta ahora de que valgo, de que hay gente que me quiere.
Ahora es mi final y espero que alguien ayude a mi madre, a la que escucho llorar apretando mi mano pero no veo, a la que tenía tanto miedo como yo, a la que fue tan débil como lo fui yo.
Pero ya no vale la pena arrepentirse, yo ya sé lo que debería haber hecho.
Espero que otras mujeres que estén en una situación como la mia no vayan por este camino para alcanzar su libertad.
Una última pregunta, ¿creeis qué no vale la pena defenderse, no intentar ser feliz; creeis qué la vida vale tan poco como para no luchar por ella?
Yo creo que todos tenemos el poder de ser felices y cada uno aprovecha ese poder como quiere. Creedme cuando os digo que me arrepiento de haber abierto mi presente y haber acabado con él, de esa forma tan sucia, tan cobarde de huir de los problemas. La vida, nuestro presente, ¿vale tan poco cómo para no luchar por ella en la más grande batalla de la historia?
Me voy, se acabó para mí este regalo que es la vida, pero hay que luchar, luchar hasta el final y llegando a las últimas consecuencias; querer algo e ir a por él, a por algo que no se tiene pero se desea, en mi caso, la libertad.
Por qué no me quienen escuchar cuando les digo que iba a estar mejor¡
Estaría en un lugar en donde mi novio y mi padre no me pegasen, donde mi madre no sufriese por mí, por ella...
Por qué mi padre es tan duro, por qué mi novio no me hace caso cuando le digo que no quiero ganar dinero de la forma que el dice, por qué se emborracha y luego las paga conmigo...
Eso me pasa por no hacer caso a lo que ella me dijo, por no obedecer a la única que me entiende, que me hizo caso, que me dijo que denunciase.
Por qué les tendría tanto miedo, porque soy débil, porque no me defendí cuando pude y después era demasiado tarde; proque los dejé pasar por encima de mi desde el principio.
No debería ser yo la que se quiere ir, deberían ser ellos por hacer daño a un ser humano, porque no toda la culpa la tuve yo
Por qué mi madre no me defendió, acaso estaba de acuerdo con lo qué nos hacían, por qué, no lo entido, por qué la vida fue tan dura conmigo; por qué ahora, en el final, me doy cuenta de que no valía la pena querer huir de ese modo. Por qué me doy cuenta ahora de que valgo, de que hay gente que me quiere.
Ahora es mi final y espero que alguien ayude a mi madre, a la que escucho llorar apretando mi mano pero no veo, a la que tenía tanto miedo como yo, a la que fue tan débil como lo fui yo.
Pero ya no vale la pena arrepentirse, yo ya sé lo que debería haber hecho.
Espero que otras mujeres que estén en una situación como la mia no vayan por este camino para alcanzar su libertad.
Una última pregunta, ¿creeis qué no vale la pena defenderse, no intentar ser feliz; creeis qué la vida vale tan poco como para no luchar por ella?
Yo creo que todos tenemos el poder de ser felices y cada uno aprovecha ese poder como quiere. Creedme cuando os digo que me arrepiento de haber abierto mi presente y haber acabado con él, de esa forma tan sucia, tan cobarde de huir de los problemas. La vida, nuestro presente, ¿vale tan poco cómo para no luchar por ella en la más grande batalla de la historia?
Me voy, se acabó para mí este regalo que es la vida, pero hay que luchar, luchar hasta el final y llegando a las últimas consecuencias; querer algo e ir a por él, a por algo que no se tiene pero se desea, en mi caso, la libertad.
PRESENTACIÓN
Bueno, este es el primer post y se supone que deberia describir un poco de que va a tratar el blog, pero el problema es, que no sé de que hablaré.
Será una recopilación de escritos que tengo por ahi perdidos y que dan cuenta de los sentimientos que a veces me embargan.
Sin más decir que espero que los que lean lo que escribiré lo disfruten y eso si, comenten¡¡
Será una recopilación de escritos que tengo por ahi perdidos y que dan cuenta de los sentimientos que a veces me embargan.
Sin más decir que espero que los que lean lo que escribiré lo disfruten y eso si, comenten¡¡
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)