Nada tiene sentido, ni siquiera mi propia existencia. Qué sentido tiene el hecho de que nacemos, crecemos, nos reproducimos y morimos, así una vez y otra y otra…
El paso por la Tierra tiene un carácter finito, todo lo que una vez nació muere, pero ¿Para qué?, con qué propósito ocurre esto, cuál es el sentido de este trasiego de vidas. Esto es lo que yo no comprendo, la finalidad.
Los creyentes de alguna religión tienen la respuesta en que es lo que Dios quiere y el fin será supremo, o el alma de un individuo pasará por múltiples reencarnaciones hasta completar lo que el destino tiene para él.
Pero, y los ateos, que significado le damos a este tránsito, a este supuesto nacer y morir, a esta supuesta vida.
Porque según todos hay vida, de eso no tienen dudas. Aunque, qué porcentaje de seguridad tenemos en el hecho de que somos, de que existe el ser y el mundo que lo rodea. Yo no estoy completamente segura de la veracidad de esta afirmación, soy agnóstica en este aspecto, pues si soñamos que soñamos también podemos soñar que vivimos y vivir en un sueño, ser oníricos, o ser parte del sueño de alguien, o no ser.
No ser. Que problemas conllevaría el “no ser”, que provocaría saber que no eres nada, y nada es lo que te rodea, esto es, eres menos que un sueño, menos que un pensamiento, menos que nada porque incluso la nada existe si existe el algo, pues si no hay nada, no se habla de nada, sino de vacío.
Así que nosotros seriamos vacío y todo esto no tendría sentido.
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