Sentada en clase, llorando, sin saber que hacer, sin saber que pensar.
Me miré las manos, mis uñas, mi piel, estaban manchadas, todo era rojo, todo se movía, me picaba la garganta, la tenía seca.
Oí pasos.
Ahora me taca a mí, venía a por mí... ¿Qué hagó?
Lágrimas saladas corrían por mis mejillas.
Risas, más risas, una risa escalofriante, malvada.
No tenía rostro, ojos negros, sin vida...un rostro muerto.
Tenía miedo, mucho miedo, pero...
Su voz, su voz es como la melodía más triste, la nota más oscura...
La canción del final oigo, el canta, es dulce, es como el néctar de ciertas plantas que atraen a pequeños insectos y PLAS se cierran y adios.
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