A ellos no les gustaría que pasara, estoy segura, pero yo estaría mejor, estaría más cómodo, más feliz, no tan pesada.
Porque ellos no saben lo que yo siento, lo que verdaderamente pasa por mi cabeza cada vez que la veo, lo que quiere ser mío y no lo dejo.
Un nudo en mi estómago, un temblor involuntario por todo mi cuerpo, sentimiento de asco, de dolor... Tener ganas de llorar y no hacerlo, pues tu eres fuerte, tienes que serlo, porque bastantes desgracias hay ya como para que te pongas así.
Pero tengo muchas ganas, muchísimas ganas de gritar, de chillar, de hacerme oír y que todos sepan de verdad lo que me ocurre, como soy y estoy realmente.
Porque yo no soy feliz, no. Pero tampoco triste, ya no. Es una sensación nueva, diferente, como de infinito abandono, de notar que ya no importo, que estoy entre paréntesis.
No hay comentarios:
Publicar un comentario