lunes, 8 de abril de 2013
DESVARIOS
Sólo tengo sueño, sólo ganas de dormir profundamente y no despertar. No quiero saber cómo será levantarme mañana, no quiero ver amanecer nuevamente ni que todo siga estancado. Yo sólo quiero soñar y no despertar jamás. No es tanto lo que pido, es muy poco y simple; fácil de cumplir.
Dicen que estoy enferma, que necesito curarme, que me hacen falta pastillas, veneno, para ponerme bien. Qué esto no es que yo sea depresiva sino qque lo estoy. Yo no soy el problema, el problema es la enfermedad que tengo.
Pero no es cierto lo que dicen. No es verdad que yo esté enferma. Yo estoy bien. Estoy mejor que nunca; ahora he logrado catalogar, he entendido y comprendido mi problema, que no es solamente mío, sino de todos. El mundo entero está enfermo, muy enfermo y necesita cura. Aunque es difícil, muy complicado encontrarla, lo es más ponerla en práctica.
Mi problema soy yo misma, tu problema eres tú mismo, el problema del mundo es el mundo en si.
Todo esto, lo que me rodea, te rodea no debería existir. No debería existir la raza humana porque no somo nada; todo el mundo sufre gratuitamente. Unos por falta de alimentos y agua, de medicinas que palían los efectos que enfermedades que están ahí para ayudarnos; otros por falta de dinero, uno de nuestros más horribles inventos; por efectos de sustancias naturales y no tanto que nos rodean otros; unos no saben el por qué y los demás por todos los anteriores.
Yo sufro por todos, por los de aquí, por los de allá y por todos los infortunados que serán obligados a pasar por esto que llaman vida.
La vida y su significado ha causado muchos dolores de cabeza a quienes intentaban dar con la solución a ella, din ver, que ya la misma búsqueda es un sinfín de problemas encadenados para los que no hay respuesta, y puesto que todo lo asociado con el vocablo vida provoca dolor empezando por los partos, cómo es que no ven que esa es la solución. La solución es la no existencia, la falta de vida. La solución es la muerte. Y no sólo la mía, sino la de todos. Porque ellos no se dan cuenta de lo que están haciendo al crear a más especímenes, porque ellos no saben y hay que enseñarles que la vida es mala, que hay que acabar con ella como se acaba con los enemigos en otras guerras. Ellos no se dan cuenta de que hay que ser beligerantes, que hay que luchar por acabar con todas cuantas vidas encontremos.
Antes de dormir yo lucharé pro ayudarles a esos pobres ignorantes, a esas impúberes y virginales criaturas que se creen con la razón, con la verdad a ver la luz.
Les haré entender la verdad, destaparé sus hermosos ojos y podrán ver, por primera vez, lo que los rodea. Desvirgaré sus preciosos ojos al mundo y en ese momento ellos comprenderán, entenderán lo que digo y emprenderán, junto a mí, una batalla para ayudar al resto de criaturas; y al fin todos podremos descansar.
Porque ellos tienen la cura, la están llevando a cabo, pero es lenta y poco efectiva la que han elegido. Si ellos no conocen el problema no podrán inventar mejores soluciones, yo las se y se las diré.
Y el problema fundamental de estas gentes es que privan de ayudas a quienes ven el sol y ayudan a quienes generan más criaturas y por tanto más problemas.
Los llamados asesinos, homicidas, parricidas son salvadores de la humanidad, aunque lo hagan sin saber lo que hacen. Son la piedra filosofal que poseemos. Ellos ayudan, lo que muchas veces les causa places pero eso ya esta en nuestros genes y es normal, comprensible, aceptable. Nosotros mismos estamos hechos, fabricados para acabar con lo que nos han obligado a poseer: vida.
Y estos ignorantes que se creen poseedores del àrbol de la ciencia serán como pequeños brotes secos que el viento hará volar a su paso, y ese viento será mi voz. La voz que destronará a estos falsos sabios.
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