En el fondo sé que escribir sólo me alivia momentáneamente, igual que cortarme o lesionarme de alguna otra manera, pero no doy hablado sin ser un mar de lágrimas, no logro expresar esto oralmente de forma que se me entienda y que no acabe llorando sin control en una esquina. Y tampoco quiero que alguien tenga que aguantarme cuando ni yo misma me aguanto, cuando sé que me pongo insoportable, poco dialogante y me bloqueo.
¿A qué anclarme cuando no hay nada fijo en mi vida? ¿Qué tomar como base socorro en el caso de temporal?
Mi trabajo y por ende mi independencia penden de un hilo, no tengo terminados mis estudios ni la posibilidad de continuarlos próximamente, no si quiero seguir manteniendo estable mi salud mental.
Veo mi futuro tan mal que me cuesta pensar con positivismo, decirme a mi misma "venga, tu puedes, ahora tienes experiencia"; está cada vez más cerca la necesidad de volverme al "cálido hogar familiar" y eso me causa una angustia tremenda.
Me da miedo despertarme un día y notar que la ansiedad no me permite levantarme de cama, que no dejo de llorar y con las lágrimas se vaya mi autocontrol, mojando papeles y almohadas, rasgando mi piel hasta que nada sea liso y pulcro. Supongo que en el fondo no es más que miedo a repetir actos, volver a hace casi tres años y no quiero.
El hecho de que haya retomado la escritura de forma diaria, que intente usar las palabras para reorganizar mi cabeza, mis pensamientos y no dejarme llevar por el caos es una señal pésima. Soy de esa clase de personas que sólo escriben cuando están mal, no les sale en otros momentos y ahora no dejo de plasmar por escrito ideas y de repetirlas y volver sobre ellas, creyendo que el algún momento una solución mágica aparecerá. Pero no lo hace, incrementando la velocidad de la vorágine de ansiedad en la que estoy metida.
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